
Congreso local abusa con la entrega de medallas; pronto premiará a los perros
Así como están las cosas en el Congreso capitalino, que entrega medallas y reconocimiento como si fueran dulces, no resultará extraño que pronto galardonen a perros y gatos, a quien tenga las orejas más grandes, la boca más ancha, al que calze grande o al más menso. Prueba de ello, quedó demostrado este martes, cuando nuestros queridos y chambeadores diputados locales entregaron reconocimientos en ¡13 rubros, a 81 personas!, lo cual hicieron en casi cinco horas. Háganos el favor. Ah, pero antes acordaron darle velocidad a la sesión ordinaria que duró sólo 31 minutos. De verdad, sacrificaron discutir situaciones y problemas que sufren los capitalinos, por mostrar a la gente que si trabajan. Hijole, como si con ello lograrán cambiar la opinión de la gente, que ya sabe lo flojos e incapaces que son. Y tan es así, que a 28 legisladores simplemente les valió la entrega de esas medallas y reconocimientos; sólo 38 angelitos hicieron el sacrificio de acudir a cumplir con su trabajo en la sesión solemne. Además, 31 minutos antes, cuando arrancó la breve sesión ordinaria, de sólo 19 puntos, pasaron lista 35 diputados; es decir, uno más de lo que establece la Ley Orgánica y Reglamento Interior del Congreso para llevar a cabo los trabajos. Incluso, el único dictamen que fue presentado en la sesión, relacionado con la entrega de la medalla al “Mérito Chilango en el Exterior”, que presentó el presidente de la Comisión de Personas Migrantes Originarias de la Ciudad de México, Raúl de Jesús Torres Guerrero, del PAN, en ese momento fue aprobado y en pocos minutos los galardonados ya recibían su premiesote. De ahí la poca seriedad de esos reconocimientos que los diputados se esmeraron en ponerse de acuerdo. Raro en ellos. Es más, hasta se desvivieron por echarse porras y agradecimientos entre ellos, como ocurrió con el panista Ricardo Rubio, que hace algunos días le dio con todo a la morenista Brenda Ruiz, quien denunció que la Comisión de Protección Periodistas, que preside el del blanquiazul, este martes poco faltó que bajara de tribuna y la agarrara a besos. Así de falsos son los legisladores. Para mayor descaro y burla, al que se prestaron los del PAN, PRI, MC y quienes se dicen del “PRD” –porque en realidad son de Morena–, lo aclaró la morenista Brenda Ruiz: “Las medallas que entrega el Congreso capitalino, son una forma de decirle a la ciudad cuál es la ética y la moral que se anhela. Además, representan la solidaridad, el esfuerzo comunitario, la corresponsabilidad social y el servicio para el pueblo”. Ajá. Ahora hay que esperar que otras ocurrencias de las ocurren a los diputados. ¿A poco no?
Sesma tomó como pretexto lo de la AB, para condicionar acceso al Congreso local
Con los hecho ocurridos el jueves 10 del presente mes en el Congreso local, cuando integrantes de la agrupación Asamblea de Barrios irrumpió violentamente el Antiguo Recinto de Donceles, el presidente de la Mesa Directiva, Jesús Sesma Suárez, le dieron el pretexto perfecto para sacudirse a los reporteros incomodos, ya que de inmediato acordó con la Junta de Coordinación Política (Jucopo), que preside el panista Andrés Atayde Rubiolo, la dirigencia de los tres, cinco o cien sindicatos que existen en el Congreso y el personal de resguardo, para condicionar el ingreso al recinto y, en particular, al salón de Plenos, a toda persona ajena a los legisladores. Y como lo periodistas no pertenecen a ningunos de los cumplidos, responsables y trabajadores diputados, pues simplemente el ingreso al recinto resulta imposible, principalmente aquellos comunicadores que no laboran en algún medio importante. Ah que don Chucho. Finalmente, cumplió con su propósito de cuando asumió la presidencia de la Jucopo hace año y medio, al arrancar la presente Tercera Legislatura. En ese entonces, anunció que haría hasta lo imposible por reformar la Ley Orgánica y Reglamento Interno del Congreso local, con la idea de crear un “Corral a la Ignominia”, como lo hicieron los diputados locales en San Lázaro hace varias legislaturas. Ese es el sueño del líder del PVEM en la capital. Y aunque por ahora no lo ha logrado, quizá porque no lo permiten las condiciones del recinto de Donceles, no quita el dedo en el renglón para que así ocurra en el futuro. Ojalá y también dieran chance a los periodistas para opinar que no entren los diputados que no sepan leer, que vistan desaliñados, a los ignorantes o aquellos que pasan lista y desaparecen, como si fueran conejos de mago. Y seguro en esa características entrarían el morenista Víctor Gabriel Varela López; su compañera María del Rosario Morales Ramos, que no sabe leer; la mayoría de los panistas que rara vez están en su curul; la priista Tania Larios y el moecista Royfid Torres, que es común no verlos en el salón de Pleno y las Conferencias Legislativas—y, sobre todo, al propio Sesma Suárez, a quien se le ha hecho costumbre en las sesiones ordinarias de pasar lista y laborar, si acaso, 10 o 15 minutos, para luego botar la chamba y dejar a las tres vicepresidentas de la Mesa turnarse para llevar los trabajos, mientras que él, Chucho Sema, se dedica hacer turismo parlamentario. Aunque luego nos enteramos que, al menos este martes, dejó la Mesa, para trasladarse a Coyoacán. Y, seguro, luego se arrepintió, pues sólo fue para ser regañado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, durante la inauguración de la Casa de las 3R’s “Pioneras de la Transformación”, en la colonia Pedregal de Santo Domingo. Ahí, en su cara y en público, doña Clara le reclamó que ande diciendo que no hay coordinación del Congreso local con su Gobierno. “Le encargo a usted, como presidente (de la Mesa Directiva del Congreso local), que nos ayude”. Y con la cola entre las patas, don Chucho respondió estar a su disposición. Eh ahí la hipocresía. Así es como dice que trabaja. Pero en fin, allá él y los demás diputados.
Descubre más desde Donceles Portal
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
