
Es un hecho que este jueves el Diablo anduvo suelto en el Congreso capitalino, pues las discusiones entre legisladores del PAN y Morena estuvieron en cada momento, lo que prolongó, primero, la sesión ordinaria virtual; y, luego, en la reunión extraordinaria de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).
En ambas reuniones salieron a relucir, de nuevo, las acusaciones, de encubrirse irregularidades, faltas de respeto y, obvio, quitarse la palabra unos y unas de otros, como si fueran pleitos en mercados públicos, además de burlas y “balconeadas” de diputados a sus coordinadores.
Primero, a las 9:41 horas, cuando inició la sesión ordinaria virtual con 56 diputados enlazados, ya se dejaba ver que las fuerzas del mal rondaban la red electrónica, aunque los protagonistas volvieron a ser los mismos: PAN y Morena, mientras que el resto fungieron como simples espectadores.
De nada valió que a las 9:54 horas, el diputado local del PRI, Fausto Zamorano Esparza, presentó una iniciativa para aplicar puntualmente el Reglamento y sancionar a los diputados que llegan –o, en este caso, se conectan—tarde a las sesiones, “porque es esencial su responsabilidad para cumplir con el propósito del Congreso local”.
Pues mientras el priista exponía su tema, algunos legisladores se sintieron aludidos y optaron por desconectarse, pero a otros, como al morenista Alberto Martínez Urincho, quien, de nueva cuenta, desaparece de la cámara y deja en pantalla a su Águila Juarista, la cual parece mirar con recelo al general, sobre todo cuando Zamorano destaca: “con esta iniciativa los ciudadanos podrán estar seguros que sus diputados trabajan y que sus impuestos son bien aplicados”.
Luego siguieron otras iniciativas, las cuales fueron turnadas a comisiones, aunque cuando le tocó turno para exponer la suya a Christian Moctezuma, de Morena, resulta que no se había conectado, sino que lo hizo, el muy desvergonzado, casi al término de la sesión ordinaria.
A las 10:03 horas, luego que el diputado local del PAN, Ricardo Rubio, quien viajaba cómodamente en su vehículo, perdió la señal en el momento que exponía su iniciativa, la presidenta de la Mesa Directiva, Gabriela Salido, también del PAN, muy a su pesar dio por concluida la presentación de iniciativas, aunque antes pidió a la secretaria incorporar a la lista de asistencia a los “retardados” –es decir, a los diputados que se conectaron tarde, eh, conste.
Así, pasan lista la perredista Polimnia Romana Sierra Bárcena; el panista Ricardo Rubio, desde su auto y con clara conexión; Miguel Ángel Macedo, de Morena; Jorge Gaviño, también de Morena, pero se dice de la Asociación Izquierda Liberal; Gabriela Quiroga, del PRD, también desde su auto; Tania Larios, del PRI; y Martín Padilla, de Morena, quien andaba fuera de sí, pues pasó lista al iniciar la sesión y luego pidió su incorporación; más tarde, sería responsable de una ríspida discusión.
A las 10:10 horas, Salido Magos informó que comenzaba el desahogo de las proposiciones, con lo que inició la inexperta diputada local del PAN, Frida Alcántara, para pedir la creación de un Memorial en el lugar, “o dónde quieran”, para recordar a las víctimas del percance de la Línea 12 del Metro. Obvio, el punto de acuerdo fue rechazado por mayoría y, en consecuencia, lo turnaron a comisiones.
Sin embargo, la propuesta calentó los ánimos en los legisladores de Morena, quienes exigieron mostraran el tablero de votación, al grado que la presidenta de la Mesa ordenó a la secretaria nombrar por orden alfabético y voto por coto de los 52 legisladores conectados para ese momento, cuyo resultado fue: 16 a favor, 34 en contra y una abstención.
Entonces, a las 10:31 horas vino lo bueno. Tocó turno a la diputada de Morena Xóchitl Bravo, quien en su apellido lleva la penitencia, porque con coraje y enjundia pidió aprobar que la Contraloría y la Fiscalía General de Justicia (FGJ) capitalina, investiguen el “desvío de recursos” de la Alcaldía Tlalpan, debido a que encontró un camión Vector de esa demarcación en la Venustiano Carranza.
Y aunque no hubo quienes votaran en contra, por lo que el punto fue considerado de urgente y obvia resolución, la coordinadora de Morena, Martha Ávila Ventura, pidió hablar “por hechos”, cuando la presidenta de la Mesa primero le negó la palabra y luego, ante las críticas y ataques de los morenistas, accedió darle la palabra, lo que provocó risas y la expresión: “¡Martha dobló a la presidenta!”.
Aunque para ello, transcurrieron 11 minutos: “Llama la atención cómo se conduce la oposición cuando se denuncian ilícitos, sobre todo cuando están involucrados sus gobiernos. Aquí la derecha no respeta. Esto ocurrió un día después de que comenzaron las campañas. Encontrar este camión de Tlalpan en la alcaldía Venustiano Carranza, es desvío de recursos, les guste o no”, sostuvo la morenista.
Como era de esperarse, vino la respuesta del PAN. Sin embargo, tocó al nobel legislador, Aníbal Cañez Morales, quien apareció en pantalla con una camisa y su nombre bordado; olvidó que estaba en una sesión ordinaria y no en campaña. Esto fue aprovechado por las diputadas de Morena para exhibirlo.
Sobre todo, luego de que el inexperto panista en las lides de la política acusó de “calumniosa” la exposición de Xóchitl Bravo, “quien busca reelegirse y es candidata en Tlalpan. Este oficialismo, llama la atención de la ciudadanía de que ya están perdidos. Los invito a que presenten las denuncias correspondientes y no vengan aquí, al Congreso, a pretender quedar bien con quien quieren, pero no con los ciudadanos”, acusó.
No conforme con ello, acusó a la morenista de que habla de un sabotaje, “pero hay que entender que ya fue diputada dos veces, sin saber su significado. Aquí le pregunto qué daño se le hizo a alguien. Dejen de venir a engañar. Y si traigo mi camisa de candidato, porque voy a ganar la elección. No vengan hacer escarnio”, dice mientras Martha Ávila, con quien disputa el Distrito 28, de Iztapalapa, con ironía le insiste que traer su camisa de campaña viola la ley electoral.
De allí que la morenista le pide al panista no promoverse como si estuviera en campaña, “eso es utilizar recursos públicos. Qué bueno que usted es muy bravucón, porque como no le dieron nada en Cuauhtémoc, su partido lo mandó a Iztapalapa. Entonces no venga a criticarme y no utilice recursos públicos cuando está en una sesión”, acusó la líder del partido oficial.
Cañez quiere responder, pero no lo deja hablar la presidenta de la Mesa Directiva. Sabía que no había nada por hablar. Entonces Xóchitl Bravo, con la mirada perdida, le exige a Gabriela Salido le de la palabra, “porque no le voy a permitir que un ‘macho’ y ‘misógino’ venga y me diga que como soy candidata venga acusarme. Exijo me permita la palabra por alusiones”, casi a gritos le pide a la panista.
Entonces Jorge Gaviño también pide la palabra “por hecho”, mientras que la vicecoordinadora de Morena, Guadalupe Morales, le recuerda Salido que no puede cerrar el registro de hechos, “¡cuando hay algo por aclarar de quien habla y si procede dar la palabra a quien quiera hacerlo!”, grita.
Sin embargo, la presidenta de la Mesa responde para eso hay un Reglamento y su labor es poner orden. Pese a ello, acepta darle la palabra a Xóchitl que está más Brava que su apellido, pero Gaviño insiste que le den la palabra: “El tema de hechos es sobre lo que habla un diputado. No puede prohibir que hablemos”, exige.
Esto provoca que Urincho le quite la palabra a su Águila Juarista, quien también quiere participar, lo mismo que la panista Luisa Gutiérrez y otros, pero Salido le pide a la secretaria leer el artículo del Reglamento sobre el rubro “de hechos”. Y aunque Guadalupe Morales insiste en que le den la palabra, lo mismo que Gaviño y otros, convirtiendo la red en un auténtico mercado.
Así, entre gritos, exigencias, ofensas y otras linduras, la presidenta de la Mesa Directiva le dio la palabra a la vicecoordinadora del PAN, Luisa Gutiérrez, cuando el reloj marcaba las 11:10 horas.
“Es lamentable que las normas para que la mujeres actúen libres de violencia, es aprovechado por el partido oficial. Es mentira que Cañez haya acusado a alguna mujer como lo acusan. Así como hemos ganado participación, también debemos ser respetuosas. Pero es común que las mujeres de Morena, acusen de misógino a quien les habla con la verdad. No manipulen los hechos”, sostuvo entre reclamos de la brava Xóchitl Bravo y demás morenistas.
La sesión ordinaria virtual continuó y estuvo tan fuera de lugar, que el morenista Alberto Martínez Urincho, fuera de toda realidad, presentó un punto de acuerdo para exigir el conflicto árabe-israelí, que se desarrolla en la Franja de Gaza, “se resuelva por medios pacíficos y diplomáticos; lograr una paz y de hacer efectivo los derechos humanos, particularmente de mujeres embarazadas, las niñas, niños y adolescentes de esa región”, sostuvo con orgullo este diputado que hace esfuerzos por leer, por lo que algunos legisladores con ironía comentaron que “ojalá sepa dónde está ese lugar, pobre”.
Segundo round.- Agotados los asuntos en cartera, a las 11:47 horas, la presidenta de la Mesa Directiva, Gabriela Salido Magos, dio por concluida la accidentada y acalorada sesión ordinaria virtual de este jueves y citó a sesión ordinaria presencial el próximo martes.
Pero estaba lejos que la normalidad regresará al Antiguo Palacio de Donceles. ¿Qué va? Pues minutos después, alrededor de las 12:19 horas, comenzó la octava reunión extraordinaria de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), para anunciar nuevos cambios en Comisiones, por los 10 legisladores que solicitaron licencia para irse a campaña.
Todo iba conforme lo acordado. Pero cuando la panista Luisa Gutiérrez exigía incluir en los acuerdos la expulsión de tres diputados de Morena, quienes han acumulado tres faltas consecutivas a reunión de la Comisión de Agua, fue interrumpida por uno de los aludidos: Martín Padilla Sánchez:
“¡A mí me hablan y no me conecto! ¡A final de cuentas, no recibo instrucciones de ella, ni de nadie!”, dice y todos callan, mientras la panista sacude la mano, como de alguien que cacha a otro haciendo travesuras.
Obvio, esto prense la mecha y recrudece la discusión entre la vicecoordinadora del PAN y la presidenta de la Jucopo y líder Morena, Martha Ávila Ventura, quien le pide a la panista respeto, pero ésta le exige lo mismo. Pero ambas siguen enfrascadas en discutir, y todo por el travieso Martín Padilla.
Luego, éste pide la palabra para pretender aclarar que cuando hablo, “nada dije de su Comisión. Lo que sucedió es que dejé el micrófono abierto, pues estoy con mi familia y nada era relacionado con su Comisión”, dijo, imploró, pero nadie le creyó.
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