Con la lluvia, pasamos de ‘bazares de bienestar a albercas de bienestar’: diputados

Sin ocultar su sorpresa y frustración, pues los trabajadores de limpieza no se daban abasto para sacar cubetas y cubetas llenas de agua, acumuladas en el sótano del Congreso capitalino por la lluvia de esta tarde, diputados de todos los grupos parlamentarios con ironía comentaban: “Que pronto pasamos de los bazares del bienestar, a las albercas del bienestar en el Congreso de la Ciudad. ¡Gracias Morena, por tanto!”. Para luego agregar: “Miren, en qué quedaron los millones y millones y millones de pesos que gastó Xóchitl –coordinadora de Morena—“, en la remodelación del inmueble, de lo que nada informó ni pidió permiso de los institutos nacionales de Antropología e Historia (INAH) y de Bellas Artes y Literatura (INBAL). Y no es que adoren tanto el patrimonio histórico con que es catalogado el Antiguo Palacio de Donceles, la verdad, sino porque en él la morenista les birló sus prerrogativas, cuyos coordinadores y vicecoordinadores se coludieron con esa mujer, que hace y deshace en la Tercera Legislatura. Ese millonario gasto, cuyas asignaciones, al parecer, las hizo sin licitación alguna, las cuales las calificó como “obras de remodelación”. Pero este martes, quedó demostrado que todo esto, como en la Ciudad de México y el país, para ser sinceros, tiene el sello de Morena. Por lo que ahora, los representantes populares preguntan: ¿Cuál es el pretexto Xóchitl?”. Coinciden que la líder morenista en el Congreso local “tiene manos de estómago, pues todo lo que toca lo descompone. Igual como lo hace su partido y el gobierno local y federal”. Bueno, tan es así que ya la llaman “la Rey Midas al revés”. Ah, pero eso sí la morenista es muy delicada. No permite que la toquen ni con el pétalo de una rosa. Ya ven, el escándalo que armó el jueves pasado en la sesión ordinaria, donde acusó a la diputada local del PAN, Daniela Álvarez, de que ya no le permitirá más su falta de respeto, sólo porque en las redes sociales la acusó de permitir los “tianguis”, que ya es común que se instalen en el lobby del recinto parlamentario, sin considerar los riesgos en materia de protección civil, ya que se vende desde mezcal y tequila, ropa usada, petacas, productos de belleza hasta dulces y paletas de hielo –pero frío, eh–. “¡En lugar de victimizarte, asume y resuelve!”, sostienen los legisladores, sobre todo los de oposición, esos a los que doña Xóchitl no puede ver ni en pintura. Sin embargo, ante las criticas a su coordinadora, el Congreso local argumentó que derivado de las precipitaciones registradas la tarde de este martes, “se presentó una filtración de agua en el sótano del Recinto Legislativo de Donceles –sí, cómo no, pues en ese momento uno se mojaba más que afuera–. La saturación del sistema de drenaje y la acumulación de agua en las calles aledañas ocasionó el ingreso del líquido al inmueble”. Obvio, nunca iban aceptar que esas “obras de remodelación” no fueron las indicadas y si, por el contrario, un fracaso, un verdadero fraude. Así se las gasta Morena, no sólo en el inmueble de Donceles y Allende, sino en toda la Ciudad de México, lo cual quedó demostrado este “martes negro” con la lluvia. La naturaleza les dio la razón de que tanto añoran a Tenochtitlán, que en eso convirtió la antigua Ciudad de los Palacios, donde en 31 días arranca el Mundial de Fútbol y la situación cada vez está peor que cuando comenzaron las “magnas” obras. La ciudad está peor que Polonia en la Segunda Guerra Mundial. ¿A poco no?

Diputada del PVEM hace gran coraje, porque Tamariz intentó comerle el mandado

A quien este martes no la calentaba ni su inseparable rebozo, es a la diputada local del PVEM, Paula Alejandra Pérez Córdoba, pues tanto se esforzó en convencer a varios lideres de los pueblos y barrios originarios y comunidades indígenas en la Ciudad de México, para que la acompañaran en el Antiguo Palacio de Donceles, pues presentaría un punto de acuerdo, de urgente y obvia resolución, para exhortar a las 16 alcaldías a que, a través de sus concejos, den cumplimiento al mandato constitucional de convocar en sus sesiones a las autoridades de esas comunidades, a fin de que participen en los asuntos públicos vinculados a sus territorialidades. Sin embargo, cuando estos dirigentes llegaron al recinto tomaron asiento en el segundo nivel del inmueble, de inmediato se “agandalló” el diputado local de Morena, Ángel Augusto Tamariz Sánchez, quien subió para saludarlos y ponerse a su disposición, mientras doña Paula apretó los labios y no ocultó su frustración. Pero eso no fue todo, ¿qué va?, pues mientras se esforzaba por calmarse, fue hasta su curul la poderosa y temida morenista, Valentina Batres Guadarrama, para pedirle que invitara a los líderes de los pueblos y barrios, a tomarse la foto del recuerdo y que, si no había inconveniente, la incluyera. Sin dar crédito a la petición, la pevemista, con educación –forzada, claro–, simplemente le respondió que vería la posibilidad. Nadie sabe si fue con ironía la petición de doña Vale, pues era más que evidente que su compañero de sector y de partido, ese que se resistió hasta donde pudo por no llegar al Congreso capitalino, Tamariz Sánchez, ya le había comido el mandado a la pevemista. Aunque eso no fue impedimento para que Paula presentara su punto de acuerdo, y del que varios advenedizos legisladores, esos que nunca faltan, pidieran suscribirse a su propuesta, cuando desconocen el esfuerzo que ha realizado la pevemista para lograr reunir estos liderazgos de pueblos y barrios originarios, lo que antes no consiguieron sus antecesores. Pero eso sí, ahora el suplente del conflictivo y “prófugo de la justicia”, Fernando Zárate –hoy protegido del Gobierno federal–, quiere aprovecharse de la situación, pero esa es su costumbre de servirse cuando esta puesta la mesa. En fin, allá él y su mala cabeza. ¿A poco no?


Descubre más desde Donceles Portal

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.