Alcaldesa de Iztapalapa pone fin al negocio ‘ilegal’ de su directora Jurídica

A todos dejó con la boca abierta la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz, pero más a la directora Jurídica y Servicios Legales de esa demarcación, Sandra Ibeth Cardona Pulido, “novia” de Alejandro Ojeda, esposo de la alcaldesa y actual director general de Recursos Materiales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) –háganos el favor, la iglesia en manos de Lutero, pues este señor ahora es el encargado de todas las compras que haga esa institución de justicia–, pues con gesto adusto y labios secos, Aleida puso fin al gran negocio que desde hace meses mantuvo Sandrita. La ambición de esta dama no ha tenido límites. El miércoles pasado la alcaldesa reconoció que existe la tarea de regularizar todo tipo de negocios en esa demarcación, pero eso de pedir dinero, “no es por ahí”, sostuvo con timidez la funcionaria. Aclaró que a los comerciantes y demás propietarios de locales mercantiles, se les hace la invitación a poner en orden su negocio. Pero si insisten en ignorar la recomendación, entonces procederá una amonestación o sanción, según sea el caso. Pero eso no es para que entreguen dinero, “no va por ahí”, repitió la funcionaria ante el rostro descompuesto de su rival de amores, ya que mientras los vecinos de Santa María Tomátlán aplaudían el anuncio, la “novia” de su esposo sabía que con eso daba fin a sus ilegales ingresos. Todo esto ocurrió en el llamado “Día del Pueblo”, donde doña Aleida, sin mostrar alegría alguna, inició con ese llamado a los comerciantes, de que ya no entreguen dinero por tener alguna irregularidad en sus negocios, porque la visita de sus inspectores, sólo es una invitación para regularizar su situación, no para que entreguen los conocidos “moches”, instaurados por la “parejita”: Sandra y Alejandro, quienes desde el inicio de la presente administración, nos contaron los vecinos, “son los que verdaderamente mandan, hacen y deshacen en Iztapalapa”. Y aunque el gallardo, fiel y fino caballero no tenía cargo alguno en Iztapalapa, con sólo ser el cónyuge de la alcaldesa, todo mundo lo obedecía. Para fortuna de Aleida, su querido esposo encontró chamba en la SCJN –y que buena chamba, la verdad–, pero no puede sacudirse a Sandrita. Nadie sabe el motivo, pero la mujer sigue bien parada; no da señales de que quiera irse. Sabemos que por el cargo que tiene. Esta mujer posee creatividad para obtener dinero y pronto encontrara otra fuente. Ya lo verán. Es la piedra en el zapato que carga la alcaldesa. Pobre de Aleida. Carga una cruz muy pesada. Seguro algo le debe a la vida. ¿A poco no?

Diputados siguen enojados porque les quitaron el estacionamiento de Allende

Pese que sus coordinadores aseguran que en el Antiguo Palacio de Donceles”, “todo está tranquilo”, la realidad es que la mayoría de los diputados locales no digieren que les hayan quitado el estacionamiento de Allende 8 ––frente al Congreso local, con 66 cajones; es decir, una unidad por cada legislador–, pues de decidir dejar sus lujosos vehículos en ese lugar, tienen que pagar. El coraje que traen nuestros trabajadores y cumplidos legisladores, es que esos 963 mil 643 pesos con 55 centavos, que supuestamente ahorró el Congreso local al dejar ese inmueble –que también albergaba la antigua Dirección de Comunicación Social y, por lo menos, cinco Comisiones–, “nada sabemos; dónde está ese dinero”, se preguntan los representantes populares. Lo peor de todo, nos comentan, es que ese dinero está en el presupuesto para este año, que fue de dos mil 164 pesos –20% más que en 2025, que fue de mil 776 millones de pesos–. Los coordinadores y presidentes de la Mesa Directiva y la Junta de Coordinación Política (Jucopo), no se cansan en decir constantemente que “hemos realizado importantes ahorros en beneficio de esta institución”. Aunque a decir de los legisladores de todos los partidos, eh, no sólo de la oposición, como podría creerse, sino también de Morena y aliados, “no vemos reflejado nada de eso, pero si cumpliéndole sus caprichos y ocurrencias a la coordinadora de Morena”. Ahí están los “ahorros”, es la respuesta a los diputados, pues los dirigentes ahorran en algunas cosas, pero gastar en cosas irracionales. Esa mujer, la líder morenista, ya no sabe en qué destinar esos “ahorros”. Lo peor de todo, es que no entiende que el inmueble está catalogado como Patrimonio Histórico y, hasta donde sabemos, no cuenta con permiso alguno de los institutos nacionales de Antropología e Historia (INAH) y de Bellas Artes y Literatura (INBAL). Es decir, todas estas “remodelaciones”, como dice, en el edificio de Donceles, son “ilegales”. Por ello, podríamos decir que el Antiguo Palacio de Donceles está en riesgo, dado que nada de esos arreglos han informado y, mucho menos, ser autorizados por los organismos de velar por el Patrimonio Histórico del país. Así se la gastas la líder del partido oficial y sus cómplices, los coordinadores y vicecoordinadores de los siete partidos políticos ahí representados. Hacen como que no ven, porque, seguramente, reciben beneficios, mientras los otros, el resto de los legisladores, chiflan en la loma. Pero así son, todos se cubren los ilícitos. ¿Qué podemos hacer con estos muchachos tan locos?


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