
Cravioto no logró convencer a los panistas de la ‘Ciudad de Fantasía’ en que vive
Por más que mostró aparente tranquilidad y condescendencia, el secretario de Gobierno capitalino, César Arnulfo Cravioto Romero, no logró convencer a los diputados locales del PAN de los “logros” y la “Ciudad de Fantasía” que habló por casi cuatro horas en el Antiguo Palacio de Donceles, entre gritos de apoyo –rechiflas y ofensas contra la oposición–, de trabajadores y funcionarios que lo acompañaron a su comparecencia, como parte de la Glosa del Segundo Informe de Labores de la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina. Quizá eso fue que no tomó el “Ajolotiux”, que tanto promocionó el funcionario, el cual le entregó en sus manos la panista Daniela Álvarez Camacho, luego de acusarlo de que “dato mata relato”, al recordarle al funcionario que lejos de lo que afirma, “aquí claro que se reprimen las manifestaciones”, y como ejemplo citó lo ocurrido a las Madres Buscadores, a los integrantes de la CNTE y otro durante los 39 días que duró el Mundial de Futbol y otros grupos, que protestaron durante esos días y lo ocurrido en otras marchas, como la realizada por la llamada Generación Z. A lo Cravioto respondió con aparente calma: “Lo de la Generación Z, no digan ‘mentiricillas’, porque sus dirigentes eran de su partido. Demostramos que trabajaban en las alcaldías Cuauhtémoc, Benito Juárez y Coyoacán. Así que hablen con la verdad. No sigan mintiendo”, sostuvo el segundo hombre fuerte del Gobierno local, quien con descuidada barba aparentaba no haberse bañado por varios días. Misma actitud mostró al panista Ricardo Rubio Torres, al cuestionarle la falta de indicadores claros para evaluar los resultados de la Secretaría a su cargo, “porque gobernar no consiste en contabilizar reuniones, operativos y mesas de trabajo, sino en ofrecer soluciones concretas a los problemas que enfrentan las y los habitantes de la capital. Atender no es resolver, dialogar no es cumplir y contabilizar reuniones no es gobernar”, sostuvo como pavorreal el del blanquiazul, entre gritos y ofensas de los burócratas que estaban en el segundo piso del inmueble, apoyados por algunos diputados morenistas y funcionarios. Por lo que Rubio, con el rostro enrojecido les advirtió que los demandaría ante la Contraloría, “porque en lugar de estar trabajando, están aquí perdiendo el tiempo”, lo que acrecentó el descontento de los invitados. Y tuvo el panista, porque los legisladores guindas ya deberían pensar en poner oficinas alternas al presidente del Tribunal Superior de Justicia, Rafael Guerra –aunque la presidenta de la Mesa Directiva, Olivia Garza de los Santos, llamó “Guerrero”—Álvarez; a la titular de la Secretaría General de la Contraloría, Nashieli Ramírez Hernández; y la Conejera Jurídica, Eréndira Cruzvillegas Fuentes, quienes se la viven más en el Congreso local que en sus centros laborales. Están presentes en todas las “fiestas” que realizan los diputados capitalinos. Ahora entendemos porque las cosas están de cabeza en la Ciudad. Así, entre desangelada y poco creíble explicación de Cravioto Romero, ocurrió este inicio de la Glosa gubernamental, que inició a las 10:23 horas, con 46 diputados presentes, y concluyó a las 14:01; es decir, este inició de pasarela de los secretarios duró casi cuatro horas, donde el frijol en el arroz fue el morenista Víctor Hugo Romo (que ahora en esta legislatura dice ser) ‘de Vivar’ Guerra, quien haciéndose el gracioso ofendió a la presidenta de la Mesa Directiva, cuando al iniciar el posicionamiento de su partido dijo: “El Secretario (Cravioto) entregó en tiempo y en forma su informe. Que la presidenta de la Mesa le diga a la bancada del Cartel Inmobiliario, que se habilitaron los días sábados y domingos. La presidenta, que lo comunique, por favor”. Sin embargo, Olivia Garza con gesto adusto le respondió: “Diputado, le hago un llamado. No estoy en el debate. Soy la presidenta del Congreso y le pido respeto para mí”. Pero fiel a su costumbre de pegar y pretender esconder la mano, “De Vivar” Guerra insistió: “Estoy dando un aspecto y es parte de mi discurso que se tiene que respetar. ¿Sí o no?”, sostuvo, pero fue reprobado por Cravioto Romero, quien miró a su muchacho con enojo, lo mismo que la coordinadora morenista y otros legisladores. Incluso, la presidenta de la Mesa al dar su mensaje final de la comparecencia reiteró: “Esta presidencia, lamenta las expresiones del diputado Romo, ya que la investidura institucional que represento ha sido violentada fuera de toda proporción”. La molestia de la panista llegó al grado que ignoró que la líder morenista quería la palabra. Aunque sabía que, fiel a su costumbre, la mujer sólo hablaría para agradecer al funcionario haber acudido ante ellos. Víctor Hugo Romo no entiende que cada que habla ofende y no mide las consecuencias. De ahí que en el Congreso local ya se le conoce como “el sin amigo”, pues son pocos los que dialogan con él durante las sesiones, además de que no es tolerada su presencia en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento. Pero en fin, allá él. A que muchacho tan loco. ¿A poco no?
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