
Como ocurre cada año, día del informe de el o la jefa de Gobierno en turno, los morenistas –alcaldes, diputados locales y federales, altos funcionarios o de medio pelo–, dejaron en casa las chamarras, suéteres, camisas o playeras deslavadas y con un olor medio raro, así como desaseados tenis, para vestir como verdaderos servidores públicos.
Y este miércoles, día en que la jefa de Gobierno en turno, Clara Brugada Molina, rendía su Segundo Informe de Labores, no fue la excepción y, como para sorprender a propios y extraños, hasta se bañaron, como fue el caso del diputado y secretario de la Mesa Directiva, Juan Estuardo Rubio Gualito, que hasta raro se veía con traje, corbata, camisa blanca y zapatos, por lo que pocos lo reconocieron e intentó hacer como que la Virgen le llamaba, cuando la presidenta de la Mesa, Olivia Garza de los Santos, del PAN, le pidió en tres ocasiones pasar lista de legisladores presentes en la sesión.
Muy a su pesar y de mal humor, subió a tribuna para informar: “Diputada presidenta, hay una asistencia de 62 diputadas y diputados. Hay quórum”. La molestia de “Gualito”, como le llaman en el Antiguo Palacio de Donceles, es que ya tenía asegurado un lugar en el pasillo central del salón de Plenos, donde sus compañeros ya estaban bien formaditos, para ser vistos por doña Clara y, si corrían con suerte, hasta los saludara, abrazara y les diera beso.
No todos los lograron, dado que a la jefa de Gobierno la abordaron los legisladores del PVEM y PT, pues los de Movimientos Ciudadano, PRI y PAN, literalmente la ignoraron. Aún así, Clarita los saludo hasta con beso y abrazo. Eso es la democracia. Para que luego no la criticaran que ignoró a la oposición. De ahí que algunos morenistas con tristeza y frustración se quedaron con ganas de ser bendecidos por la “reina” de la capital del Ajolote.
A las 10:30 horas, la presidenta de la Mesa Directiva tomó su lugar y pidió a los presentes hacer lo mismo. Pero nadie acató el pedimiento, pues siguieron la fiesta y la toma de selfis con cuanto “amigo” se le acercó. Todo ello, mientras la Comisión de Cortesía ingresara al salón de Plenos con la jefa de Gobierno, quien llegó al Congreso local media hora antes, luego de un largo y lento caminar, desde Eje Central para tomar la calle de Donceles y saludar a toda persona que se lo pedía.
“Se solicita a todos los asistentes, diputadas, diputados, invitados especiales, que ocupen sus lugares, por favor. Vamos a iniciar”, decía a cada momento Olivia Garza, pero nadie le hacía caso. Esto lo aprovechó el presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Rafael Guerra Álvarez, también para tomarse unas selfis desde su asiento en la Mesa Directiva.
Hasta las 10:58 horas fue como la jefa de Gobierno se dignó en ingresar al salón de Plenos, escoltada por la Comisión de Cortesía, cuyos integrantes a empellones y codazos peleaban el mejor lugar para caminar al lado de la funcionaria.
Sin embargo, la panista desde lo alto de la Mesa Directiva con desagrado observaba el desorden que generaba doña Clarita en su lento andar por el pasillo central, por lo que hasta las 11:03 horas la jefa de Gobierno logró tomar su asiento, donde era esperada por el presidente del Poder Judicial; el secretario del Trabajodel Gobierno federal, Marath Baruch Bolaños López, representante de la presidenta Claudia Shenbaum Pardo; así como por la diputada local del PVEM, Rebeca Peralta León.
Empero, parecía que nadie llevaba prisa por iniciar la sesión, dado que Olivia Garza procedió a nombrar a todos los invitados “distinguidos”, como Gerardo Fernández Noroña, Franciso Chiguil Figueroa y muchos otros de oscuros antecedentes, pero que para el Gobierno capitalino y, sobre todo, para los diputados locales, son personas “distinguidas”.
Fue así como comenzó el posicionamiento de los siete grupos y dos asociaciones parlamentarias.
Mientras los legisladores del partido oficial, como bien lo dijo la priista, Tania Larios Pérez, “vienen a competir por adular a la jefa de Gobierno, que en nada ayudan a este ejercicio republicano y a la ciudadanía. Porque la simulación es un lujo que no nos podemos dar”, cumplieron con su tarea, la del tricolor, junto con los coordinadores del PAN, Andrés Atayde Rubiolo; y de Movimiento Ciudadano (MC), Royfid Torres González, criticaron los supuestos “logros” que expondría –y lo hizo–, la funcionaria, quien anotó y, en su oportunidad, respondió no de la mejor manera.
De los diputados morenistas, nada bueno se puede decir, pues todos sus discursos, como lo dijo la priista, fue por competir quien daba las mejores adulaciones a Brugada Molina, salvó Erika Rosales, de la Asociaciones Parlamentaria Progresista de la Transformación, que confundió la sesión con un evento proselitista, pues su posicionamiento la centró en la alcaldía Xochimilco, donde pretende sustituir en el 2027 a la actual alcaldesa Circe Camacho Bastida, quien la miró con displicencia.
Aunque esta morenista, como el resto que subieron a tribuna, su discurso fue dócil y sin interrupciones. No así con la priista y panista, quienes a gritos: “¡Jefa de Gobierno! ¡Jefa de Gobierno” o también: “¡Es un honor estar con Claro hoy! ¡Es un honor estar con Clara hoy!”. Parece que finalmente a los morenistas les da vergüenza continuar con su añeja letanía de “¡Es un honor estar con Obrador!”. No sea que pierdan la visa y sean involucrados con el narcotráfico.
Tania Larios sostuvo “estamos lejos de vivir en una ciudad donde se garanticen plenamente nuestros derechos. Vivimos en una ciudad donde todos los días se denuesta a quienes protestan, a quienes cuestionan, a quienes son agraviados por las acciones y omisiones de gobierno y a quienes piensan diferente”, denunció entre gritos de los morenistas.
“Subo a esta tribuna representando orgullosamente al Partido Revolucionario Institucional, a más de 516 mil personas que le dieron su confianza y su voto. Por ello, somos una firme, potente y valiente oposición; por convicción, responsabilidad y compromiso somos voces libres y críticas en un momento donde exigir, contrastar y alzar la voz no es una opción, es un deber ante los atropellos e injusticias que se viven en la ciudad y en el país. El PRI jamás se quedará callado”, advirtió y fue interrumpida constantemente sin importar los llamados a mantener el orden por parte de la presidenta de la Mesa Directiva.
De allí que la priista, ante la gritería y coraje del partido oficial, no respetó los cinco minutos pactados para dar su posicionamiento, sino que tomó siete minutos más, ignorando también a la presidenta de la Mesa, que cada momento le pedía, le exigía, le imploraba, ya concluir su discurso, “porque su tiempo ha concluido”. Pero no, la del tricolor no soltó la tribuna, lo que provocó mayor enojó de los muchachos de “ya saben quién”, por las criticas y ataques a la jefa de Gobierno y su trabajo.
Más tarde, Atayde Rubiolo sufrió los mismos ataques e interrupciones, no sólo de los diputados del partido guinda, sino también de los invitados “distinguidos”, como si formaran parte de la Tercera Legislatura del Congreso local. Todos encabezados por Citlalli Hernández Mora, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, quien estaba sentada detrás de sus muchachos.
El panista, primero muy conciliador, reconoció a la mandataria capitalina por defender el Bosque de Chapultepec y descartar la construcción del Museo del Ejército y Fuerza Aérea, pero luego le exigió defender a los capitalinos del Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México (POZMVM).
“El documento plantea vinculación con las legislaciones locales, en términos de cobrar el predial, tomando como referencia el valor comercial, de venta forzosa vía subasta pública y de densificar lo que ya está saturado. Así lo plantea el documento”, denunció.
Mientras Torres González, a quien literalmente los morenistas e invitados “distinguidos” ignoraron, destacó que “esta ciudad no es pareja: para quien disfruta de la centralidad las oportunidades están cerca, pero para que viva en la periferia, cada oportunidad cuesta horas de traslado. Para quien puede pagar, hay alternativas, pero para quien apenas llega al final de la quincena, una falla del transporte, una emergencia, un aumento en la renta puede acabar con todo”, dijo en tribuna, sin que sus palabras causaran mella en el partido oficial.
Luego de escuchar el posicionamiento de los coordinadores de los grupos y asociaciones parlamentarias, Clara Brugada tomó la tribuna a las 13:00 horas, sin considerar que la presidenta de la Mesa Directiva ya había leído la larga lista de los invitados “distinguidos”, repitió los nombres y agradecimientos a todos ellos.
De ahí que su discurso lo comenzó cuatro minutos después, para insistir en hablar de una Ciudad de fantasía.
Así entre supuestos “logros” y promesas, habló por espacio de hora y media, y cuando las manecillas del reloj marcaban las14:34 horas, la jefa del Ejecutivo local concluyó entre gritos de sus compañeros de sector y de partido: “¡Jefa de Gobierno! ¡Jefa de Gobierno!”, para de inmediato cambiar: “¡Es un honor estar con Clara hoy! ¡Es un honor estar con Clara hoy!”.
Descubre más desde Donceles Portal
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
