
Con el compromiso de presentar en la agenda legislativa las iniciativas y propuestas presentadas durante los dos días de trabajo, porque de manera conjunta debe cuidarse el patrimonio cultural y transformar las condiciones en que están quienes se dedican a esta actividad, está tarde la presidenta de la Comisión de Derechos Culturales del Congreso capitalino, Rebeca Peralta León, clausuró el Primer Parlamento de la Vida Cultural de la Ciudad de México 2026.
Además, la también vicecoordinadora del PVEM hizo un reconocimiento a quienes participaron como “diputadas y diputados” en este evento, cuyo trabajo “no queda aquí, sus ideas, propuestas y expresiones que se escucharon en este Parlamento, forman parte de un insumo valioso para la labor legislativa en la Comisión de Derechos Culturales; este espacio de construcción merece continuidad y seguimiento”, destacó.
La comunidad artística y cultural “tienen una aliada, una amiga”, para trabajar desde la próxima semana en la presentación de iniciativas y puntos de acuerdo, para reunirse con la Secretaría de Cultura, para estar pendiente de supervisar de cuánto dinero hay y cómo se gasta el presupuesto destinado al sector cultural.

“En este Parlamento se expuso desde la experiencia, la academia, el territorio, lo cotidiano y la preocupación por las condiciones en que se ejerce el derecho a la cultura, lo mucho que tenemos que trabajar de manera conjunta, por dar el peso que nuestro gran acervo cultural del pasado, del presente y futuro tenemos que seguir construyendo”, señaló.
De igual forma, sostuvo que este Parlamento de Participación de la Vida Cultural de la Ciudad de México 2026, único en su tipo a nivel nacional en el que, mediante iniciativas y proposiciones, presentaron propuestas para mejorar el trabajo de las comunidades artísticas.
Peralta León reiteró que las ideas vertidas durante los dos días de trabajos, formarán parte del acervo de la Comisión de Derechos Culturales, para elaborar instrumentos legislativos que den respuesta a las inquietudes expresadas en este foro de análisis.
Insistió que este primer Parlamento Cultural, “fue un ejercicio necesario y revelador que nos obliga a revisar prácticas, a cuestionar inercias y a reconocer deudas institucionales”, dijo.
Agregó que la cultura se defiende no sólo desde los escenarios, también se hace desde la palabra y la participación pública, “porque el arte tiene un papel transformador, fomenta el pensamiento crítico”, comentó.

En su turno, el actor Mario Loria se refirió a los cambios ocurridos desde 1998 a la fecha en la Ciudad de México, para convertirse en una entidad más cálida, incluyente y ocupada en el rescate de sus raíces y cultura, aunque lamentó la pelea que aún existe para obtener los apoyos a las artes escénicas.
A su vez, el actor Iván Raday mencionó que el arte y la cultura son medios fundamentales para salvar a los jóvenes y fortalecer la seguridad social, por lo cual, sostuvo, debe fomentarse la inversión en estos sectores.
Durante la exposición de iniciativas y puntos de acuerdo, de sólo 33 de las 66 personas parlamentarias, destacaron reformas a la Ley de Derechos Culturales; la Ley de Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural; la Ley de Educación; y la Ley de Fomento Cultural, todas de la Ciudad de México, así como crear la Ley del Mecenazgo Cultural de la Ciudad de México, para favorecer los derechos laborales del sector artísticos y la sostenibilidad de los espacios culturales independientes.

Asimismo, expusieron sus inquietudes en temas como: reconocimientos y homenajes; promoción de la participación de personas con discapacidad intelectual; incorporar a los planes y programas de estudio la asignatura sobre patrimonio cultural; implementar políticas culturales que estén dotadas de presupuesto necesario y fácil acceso para toda la población; así como reconocer las mayordomías, comités festivos y cronistas de los pueblos y barrios originarios.
De igual forma, pidieron la creación de un programa de equidad y fortalecimiento de mujeres joyeras; una base de datos de todas las personas que se dedican a la cultura; un instituto de desarrollo cultural y economías creativas; una Ley de Fomento a la Participación Cultural; un sistema de arte público; así como un Consejo Ciudadano de las Artes autónomo, representativo y vinculante.
Además, exhortaron a la alcaldesa de Xochimilco, Circe Camacho Bastida –que por cierto pidió permiso para separarse del cargo–, a crear la Dirección General de Cultura; a la de Iztacalco, a diseñar e implementar el proyecto referente a la ludoteca cultural, científica e itinerante; y a la de Iztapalapa a crear espacios públicos que propicien el desarrollo musical juvenil.
También, exhortaron a las 16 alcaldías proteger, fomentar y resaltar la pluriculturalidad popular, ancestral y contemporánea, que se refleja y guarda en los mercados y tianguis de la Ciudad de México; lo mismo crear mercados culturales de arte y artesanías elaboradas por personas en proceso de reinserción social.

Es decir, pese al abandono de algunos participantes y prácticamente de todos los diputados locales, a excepción de la diputada del PVEM y organizadora del evento, Rebeca Peralta León, este Primer Parlamento de la Vida Cultural de la Ciudad de México 2026, “resultó todo un éxito”.
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