
Con el fin de corregir la omisión que presenta la Ley de Movilidad de la Ciudad de México, concretamente en el artículo 203, la diputada local de Morena, Ana Luisa Buendía García, presentó una iniciativa para que los espacios de estacionamiento no sólo sean para personas con discapacidad, sino que puedan usarlos sin restricción mujeres, personas gestantes y adultos mayores.
La también presidenta de la Comisión de Atención Especial a Víctimas del Congreso capitalino destacó que actualmente, la norma impide que puedan hacer uso de los espacios, dado que es muy clara al excluirlos por no acreditar una discapacidad, usar una silla de ruedas, bastón o andadera.
Mencionó que paradójicamente, mientras que la Ley de Movilidad, genera una brecha al invisibilizarlos en un espacio tan sensible como el estacionamiento, en su artículo 9, ya define y reconoce a los Grupos Vulnerables incluyendo a mujeres, adultos mayores y personas con discapacidad, y considera como personas con movilidad limitada a mujeres en periodo de gestación y adultos mayores.
Según datos del INEGI las mujeres representan 52.2% de la población de la ciudad, mientras que los adultos mayores de 60 años son el 12%, o sea más de 4.8 millones de mujeres y un segmento creciente de adultos mayores, necesitan esta garantía.
La morenista citó como ejemplo una mujer embarazada, en un esfuerzo físico que eleva el riesgo de caídas, la expone a un estrés médicamente desaconsejable, que al tener que transitar por zonas aisladas, o un adulto mayor, donde una caída puede tener consecuencias catastróficas para su salud e independencia.
Dijo que el derecho a la movilidad, es una condición indispensable para el ejercicio de otros derechos fundamentales como la salud, la educación y el trabajo. Al limitar su acceso a un estacionamiento seguro y cercano, “estamos poniendo barreras a su derecho a la salud, a su autonomía, y en última instancia, a su derecho a habitar y disfrutar plenamente nuestra ciudad en condiciones de igualdad”, afirmó.
Añadió que este vacío no es teórico, “por lo que lo vemos en el día a día, pues existen cadenas comerciales de gran afluencia, donde los únicos espacios designados son para personas con discapacidad, excluyendo a las mujeres, personas gestantes y adultos mayores.
Incluso, comentó, el personal de estos establecimientos llega a impedir el uso de dichos espacios a quien no acredite una discapacidad, evidenciando como la norma actual, por su carácter restrictivo, fomenta una cultura de exclusión en lugar de una de accesibilidad ampliada”, apuntó Buendía García.
Descubre más desde Donceles Portal
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
