
A través de un punto de acuerdo, el diputado local del PAN, Ricardo Rubio Torres, exhortó al Gobierno capitalino a implementar acciones urgentes para salvar a las empresas familiares que hoy enfrentan un riesgo inminente de desaparición.
Durante su intervención en tribuna, advirtió que el 96% de estas unidades económicas no están en condiciones óptimas para subsistir, según el estudio “Nivel de progreso de las Empresas Familiares” elaborado por BBVA e IPADE Business School.
“Estamos hablando de millones de empleos, patrimonios familiares y sueños de generaciones que pueden desaparecer si no actuamos ya”, urgió el legislador.
La propuesta incluye la creación del Instituto del Emprendedor Local, un organismo especializado que permita brindar capacitación, asesoría, apoyo jurídico y técnico a las micro, pequeñas y medianas empresas, especialmente a aquellas con carácter familiar.
“Estas empresas no solo son economía, son comunidad, son identidad, son arraigo”, sostuvo al subrayar que su propuesta busca que la Ciudad de México sea un ejemplo de cómo una política pública seria puede fortalecer al emprendimiento local y evitar la extinción de miles de negocios. El Gobierno tiene la obligación de acompañarlos, no de abandonarlos”, enfatizó.
Sin embargo, como para el panista no quedó clara la votación económica de los diputados locales presentes, pidió a la presidenta de la Mesa Directiva, Martha Ávila Ventura, la votación nominal.
El problema es que para ese momento, el área de Innovación ya había realizado los cambios al tablero electrónico, por lo que Ávila Ventura pidió al secretario, Fernando Zárate, realizar la votación de viva voz, lo cual fue aprovechado por los panistas para lanzar contantes: “¡Buuu!” a morenistas y aliados cuando votaban.
Ante ello, la presidenta de la Mesa Directiva, como si fuera la moderna versión de la “Maestra Canuta”, exigió respeto y orden a los panistas, que sólo rieron y por momentos se calmaron.
Ah, pero cuando tocó el turno a Ávila Ventura votar, con tímides algunas diputadas del PAN, lanzaron otro “¡Buuu!”, lo que provocó que la morenista cambiara su duro rostro de piedra, por otro amable y hasta sonrió por la ocurrencia.
Finalmente, Zárate cantó: “Diputada presidenta la votación es 17 a favor del punto de acuerdo, contra 41 en contra”, por lo que Ávila Ventura decretó: “Por tanto, la propuesta es rechazada”.
Con ello, dio por concluida esta última sesión ordinaria, para proceder a la clausura y entre risas, miradas picaras de los diputados y diputadas, cantaron el Himno Nacional, hasta que la presidenta de la Mesa Directiva hizo sonar la campanilla con lo que concluyeron los trabajos de ese Segundo Periodo Ordinario de la III Legislatura con una larga cargo de pendientes, pues de 784 iniciativas sólo aprobaron ¡79!, por lo que para la mayoría inician sus merecidas vacaciones de tres meses. Felicidades.
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