En un hecho histórico, el pleno del Congreso capitalino aprobó  que las corridas de toros en la Ciudad de México, sean sin violencia y preservando la integridad del animal.

Con 61 votos a favor y uno en contra -del diputado de Morena y poderoso empresario taurino, Pedro Haces Lago-, los legisladores señalaron que tras 16 años de lucha lograron esta acción, «y demostramos que “el diálogo es posible, que la empatía puede guiarnos y que el respeto a las diversas visiones de nuestra sociedad, puede dar frutos en beneficio de todas y todos”, coincidieron en señalar en tribuna, aunque abajo, en las curules poco faltó que se liaran a golpes los coordinadores del PVEM y PAN, Jesús Sesma Suárez y Andrés Atayde Rubiolo, respectivamente.

En el documento quedó establecido que podrán realizarse “corridas de toros, novilladas, rejoneo, becerradas, festivales taurinos y tientas en las que no se cause ningún tipo de lesión a los animales, ni se les provoque la muerte durante o después del evento”.

Por ello, “queda prohibida la utilización de objetos punzantes que provoquen heridas, lesiones o la muerte del toro o novillo, como la puya, banderillas, estoque, descabellos y puntillas; solo se puede utilizar el capote y la muleta”.

Caso específico del espectáculo taurino, quedó asentado en el dictamen, “el tiempo máximo de actuación para cada toro o novillo será de 15 minutos, con un límite de seis ejemplares por evento”, cambió la propuesta inicial de 10 minutos la corrida de cada toro y un límite de cuatro animales por evento.

Asimismo, al finalizar el espectáculo taurino sin violencia, el toro o novillo deberá ser devuelto a la ganadería o al propietario.

De igual forma, “deben protegerse los cuernos del toro o novillo para prevenir lesiones a otros animales o personas”.

Para lograr lo anterior, se reformaron las leyes de Protección y Bienestar Animal y para la Celebración de Espectáculos Públicos, ambas de la Ciudad de México.

Ahora, el Gobierno capitalino tendrá 210 días hábiles para emitir el reglamento, que establezca los lineamientos para la realización de espectáculos de taurinos, mientras que el órgano legislativo tendrá un total de 180 días para armonizar las normas correspondientes.

Al presentar el dictamen, la presidenta de la Comisión de Puntos Constitucionales e Iniciativas Ciudadanas, Daniela Álvarez Camacho, dejó en claro que «este logró», es de los ciudadanos que con 27 mil firmas impulsaron esta iniciativa.

Añadió que esta prohibición no significa que condenan la pasión de los taurinos, sino que busca “un nuevo capítulo que permita la evolución de esta tradición, sin recurrir al maltrato animal”.

Mientras que, dijo a los animalistas, “su voz ha sido escuchada y que este es un paso trascendental en la construcción de una sociedad más justa, más ética, más sensible y más humana”, afirmó.

“Hoy damos un paso hacia una nueva relación con los animales, una donde la convivencia no se base en la dominación, sino en el respeto. Esta reforma no pretende borrar la historia, sino escribir un nuevo capítulo en el que la tradición y la compasión, caminen juntas. Entendimos que este no era un debate con vencedores o vencidos, sino una oportunidad para construir una solución que honre la esencia de ambas posturas”, puntualizó.

En total, durante la discusión, nueve legisladores razonaron su voto entorno al tema, y pese a que la presidenta de la Mesa Directiva, Martha Ávila Ventura, les advirtió que tenían cinco minutos para su exposición, ninguno lo respeto.

La coordinadora del PRI, Tania Larios, señaló que no se puede argumentar el sufrimiento animal con la excusa de la tradición, y no se puede seguir afirmando que el arte y la cultura requieren sangre.

Destacó que esto es el inició para comenzar con la regulación del maltrato animal en el sector alimentario, así como la venta de los mismos en el Mercado de Sonora.

En tanto, el coordinador del PVEM, Jesús Sesma, insistió en que este es el principio del fin de la tauromaquia y del maltrato animal en la capital, por lo que es un día histórico.

Por su parte, el vicecoordinador del PAN, Diego Orlando Garrido, exhortó a que el Gobierno sea sensible y apoye a los trabajadores que se dedican a los espectáculos taurinos.

Tras culminar la sesión, el morenista, Pedro Haces lamentó que se impulsó una prohibición sin estrategia.

Sin embargo, agradeció a las autoridades capitalinas quienes -a través de la Consejería Jurídica-, se reunirán con taurinos y ganaderos para iniciar las mesas para la construcción del nuevo reglamento.

Puntualizó que con esto, se pone en riesgo una tradición de más de 550 años, por lo que debe escucharse al sector taurino, principalmente, a los trabajadores.


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