
Con 46 votos a favor, 20 en contra y cero abstenciones, la «aplanadora» de la transformación, conformada por Morena-Verde-PT, aprobó la minuta de reforma constitucional al Poder Judicial.
Con esto, los partidos oficialistas hicieron uso de su mayoría calificada para lograr “democratizar al Poder Judicial, como lo pidió el pueblo el pasado 2 de junio”, repitieron constantemente los diputados de mayoría cada que subían a tribuna.
Una vez constituido el Congreso capitalino como Constituyente Permanente, la presidenta de la Mesa Directiva, Martha Avila Ventura, de Morena, pidió a todos favorecer el intercambio de las ideas, la absoluta libertad de expresión y la manifestación de las diferentes posiciones.
Por ello, llamó a las diversas fuerzas políticas a mantener un debate de altura y en el marco del respeto que se merecen como personas legisladoras.
Sin embargo, los legisladores del PAN y Morena, como es costumbre, se enfrentaron entre gritos, así como consignas y ofensas.
Incluso, hubo peleas por cartulinas y playeras de la oposición que contenían la leyenda: “Soy Resistencia”, mientras que los pro transformistas sacaron papeletas con la frase: “El pueblo manda, la reforma va”.
Ante estos enfrentamientos, Ávila Ventura solicitó a los legisladores guardar mesura, aunque sin éxito; por lo que tuvo que solicitar a personal de resguardo evitar que cualquier legislador ingresara al área de la Mesa Directiva; esto con el propósito de evitar una toma de tribuna, pero tampoco obedecieron.
Una vez que inició la discusión, el PAN intentó promover una moción suspensiva de varias cuartillas para dilatar este debate, aunque la presidenta de la Mesa Directiva les explicó que éstas no aplican para reformas a la Constitución Federal.
El primero en hablar en contra fue el panista, Ricardo Rubio Torres, para pedirle al coordinador del PVEM, Jesús Sesma Suárez, que reconsiderara su voto en contra de esta reforma judicial.
En respuesta, Sesma Suárez dijo que si hicieran esto sería traicionar a los cinco millones de votos que obtuvieron el pasado 2 de junio.
Rubio Torres le recordó que no lograron cinco millones de votos, «al contrario, estos fueron gracias a un mecanismo fraudulento llamado transferencia de votos, porque fueron a coalición. Reconozco tu gran capacidad y la de las y los compañeros del Verde, por eso los llamo de nueva cuenta a hacer una reflexión en cómo votar. No se entreguen Chucho, porque los carniceros de hoy, mañana serán las reses”, expresó el panista con ironía y aplausos de sus compañeros, quienes se apoderaron de las escalinatas y parte baja de la tribuna.
En tanto, el coordinador del PT, Ernesto Villarreal Cantú, calificó la aprobación como un asunto trascendental e histórico, que permitirá resolver los problemas cotidianos en materia de acceso a la justicia, y denunció excesivos ingresos de las y los ministros de la SCJN, que en 2023 representaron 50 veces más de lo que ganaron 21 millones de mexicanos que percibieron un salario de 6 mil 223 pesos.
Mientras que el vicecoordinador del PRI, Omar Alejandro García, aseguró que las y los legisladores opositores a la reforma constitucional apoyarán siempre la transparencia, la justicia y los derechos ciudadanos que la modificación compromete, y rechazó las simulaciones políticas.
Al hablar a favor, la diputada del PVEM, Rebeca Peralta León, argumentó que garantizar la elección de las personas integrantes del Poder Judicial mediante el voto popular, permitirá que la voz de las y los mexicanos sea tomada en consideración respecto a la impartición de justicia en el país, y aseguró que esta reforma no atenta contra los derechos laborales federales.
En tanto, la diputada de Movimiento Ciudadano, Patricia Urriza Arellano, consideró que con esta reforma la juventud verá truncados sus sueños de verse como jueces y magistrados, además, reclamó, no se escucharon las voces de quienes están en contra en todo el país.
“El problema no es la elección popular, el problema es la preselección que se realizará”, denunció la novel legisladora.
Entonces tocó turno a la coordinadora de Morena, Xóchitl Bravo Espinosa, quien como reyna morenista, apoyada a sus pies de sus pajes y bufones, resaltó que los foros realizados para escuchar y debatir la reforma, fueron fundamentales para llegar a este camino político, a pesar de la violencia y las dificultades que se presentaron.
Al finalizar, la bancada de la transformación y luego de casi cinco horas de acusaciones y reclamos, más que de debate, el Pleno del Constituyente Permanente procedió a entonar el Himno Nacional.
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