Luego de una amplia explicación, para acabar con las suspicacias de su proceder por las denuncias de vecinos de la alcaldía Benito Juárez, el jefe de Gobierno, Martí Batres Guadarrama, anunció que en dos semanas, aproximadamente, quedarán limpias las zonas de la red hidráulica afectadas por la contaminación del agua en esa demarcación.

En conferencia de prensa, el Ejecutivo local garantizó que los más de 400 servidores públicos de diversas secretarías realizarán la segunda etapa del proceso, por lo que expuso que seguirán atendiendo las demandas de los vecinos de la zona.

“Lo más importante es que ya estamos en otra etapa. Una vez que se cerró el pozo Alfonso XIII, y a lo largo de las próximas dos semanas, se estará dando todo el proceso para que vaya saliendo esta sustancia que está en algunos puntos de la red hidráulica”, comentó.

De allí que el personal de las instituciones que laboran en la zona, seguirán trabajando con los vecinos afectados, pues el propósito es resolver todas las dudas que se presenten sobre el caso.

“Hemos atendido a las familias y lo hemos hecho en campo con todo el personal. Eso es lo fundamental. La información que estoy dando en este momento, se llevará a todos los vecinos”, aseguró.

En amplia y detallada explicación de la labor que han realizado, “desde el primer reporte que tuvimos por parte de los vecinos”, quedó establecido que el pozo afectado, no surte agua a zonas de Álvaro Obregón, por lo que descartó algún reporte vecinal de esa alcaldía.

“Los otros pozos que se encuentran ya fueron analizados. Nos preguntan si hay gasolina en esta agua, y la respuesta es no. Nos preguntan si existen riegos de explosividad, por lo que decimos que no. Este olor se va a ir en medida que se vaya limpiando la red. Estas son algunas de las preguntas que nos realizan, y esas respuestas les damos”, comentó relajado y con displicencia.

Detalló el proceso que siguieron para detectar la zona afectada con agua contaminada, por lo que presentó algunos mapas y zonas que fueron detectadas.

“Quiero señalar que, desde el primer momento de los vecinos, se desplegó una estrategia de verificación en el territorio en la que participaron diversas instituciones. El tema se empezó a tratar en el gabinete de seguridad de la mañana y se estableció un gabinete del agua en Benito Juárez, que ha venido trabajando todos los días hasta el día de hoy”, aseguró.

Reveló que el primer reporte que recibieron fue el domingo 31 de marzo, a las 22:30 horas, por lo que iniciaron un operativo en zonas de la alcaldía, con minuciosas pruebas y el resultado fue cero explosividad, aunque al mismo tiempo hicieron recorridos domiciliarios.

Posteriormente, dijo, el martes 2 de abril convocó a una mesa técnica, donde mapearon la zona afectada, para analizar diversas fuentes; la primera, fue el Cutzamala que desemboca en el tanque de Santa Lucía, el cual llega a la zona afectada.

“Hicimos el análisis del tanque. Pedimos a Conagua algunos análisis, y revisamos el tanque de Santa Lucía, pero nada encontramos. Siguió la investigación y el análisis de los pozos. Nuestra estrategia era ir descartando de las fuentes originales. Hicimos otros análisis, que tenían que ver con las cajas de registro. Todo eso nos llevó varios días. Tras ello, detectamos la zona afectada, y ahora empezaremos con la segunda etapa”, explicó.

Garantizó que tras ser identificado, como el punto donde salía agua con aceites y lubricantes hacia la red de abastecimiento de colonias del norponiente de la alcaldía Benito Juárez, el Pozo Alfonso XIII, “fue cerrado y saneado por autoridades del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex), en coordinación con Pemex”, dijo.

“Este pozo ya no surte agua a la red. Eso quiere decir que ya no entra a la red agua proveniente de este pozo. Evidentemente todavía queda agua de la que estuvo lanzando el pozo en algunos fragmentos y zonas, pero se va a ir limpiando con el agua que llegue a presión de las otras fuentes con las que se está trabajando. Todo regresará a la normalidad en aproximadamente dos semanas”, enfatizó.

Acompañado de funcionarios de las diversas dependencias que intervienen en el operativo para atender los reportes de vecinos que han señalado olor a combustible en el agua que llega a sus casas, Batres Guadarrama insistió en que las pruebas realizadas con explosímetros a casi 400 muestras levantadas en domicilios, descartan la presencia de gasolina en el vital líquido.

Refirió que a unos 500 metros del pozo Alfonso XIII hay un ducto de Pemex, por lo que el Gobierno capitalino solicitó a ese organismo federal el análisis del ducto, y éste preparó dos pruebas.

La primera prueba, abundó el Ejecutivo local, consistió en verificar que la presión del ducto sea constante, para descartar que haya una fuga de combustible.


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