Definitivamente nadie respetó los tiempos establecidos por la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local, para el V Informe de Labores del Gobierno capitalino, pues no sólo los diputados de las tres asociaciones y cinco grupos parlamentarios, que presentaron el posicionamiento de sus partidos, violaron los acuerdos, sino también el propio jefe de Gobierno.

Aunque si habría que resumir lo importante del evento, sería las gran cantidad de aplausos, pues tan sólo durante la hora y 11 minutos en que habló Martí Batres Guadarrama –que tenía sólo 20 minutos–, los diputados locales de Morena y aliados lo interrumpieron alrededor de 157 ocasiones, pues desde su saludo y agradecimientos a los invitados, le aplaudían y gritaban: “¡Jefe de Gobierno! ¡Jefe de Gobierno! ¡Jefe de Gobierno!”.

Muchos de ellos, seguramente, terminaron con las manos hinchadas por la enjundia con que le aplaudían, no en cada frase, sino a cada palabra del “maestro” Batres. Y si fuera por ellos, así se hubieran pasado las tres horas y 21 minutos que duró la sesión solemne del evento, que en realidad comenzó antes, pues de las 9:03 horas llegó Batres Guadarrama a Eje Central y Donceles, donde bajó de su auto para atender a la gente que lo esperaba desde la madrugada.

De allí que, acompañado de su bella esposa y dos de sus hijos, con abierta sonrisa y gustoso, se dejó apapachar y besar de cuanta mujer o varón se le acercó, para luego pedirle una selfie y, por momentos, llegó al grado de tomarla él mismo, cuando veía que a las personas se les dificultaba accionar su celular, dado que portaban cartulinas con el mensaje: “Orgullo Mexicano ¡Estamos contigo Martí!” y la caricatura de él con Andrés Manuel López Obrador.

Así, entre atender a unos y cruzar la calle para atender a otros, el jefe del Ejecutivo local ocupó 37 minutos para darle gusto a los capitalinos que se dieron cita a lo largo y ancho de la calle de Donceles, desde Eje Central hasta Allende, donde está ubicado en Antiguo Palacio Legislativo.

Sin embargo, todo fue estrategia para darle tiempo a los “cumplidos” diputados llegar al recinto, pues para las 9:15 horas, sólo 32 estaban presentes, por lo que no había quórum para iniciar la ceremonia.

La mayoría de los presentes eran legisladores de Morena y aliados, pues de la oposición solo estaban: Polimnia Romana Sierra Bárcena, del PRD, así como Ernesto Alarcón Jiménez, del PRI. De los demás, ni sus luces, parecía que no les importaba llegar al evento.

Obvio, de eso le informaban al oído a cada momento sus asesores, mientras eran observados tímidamente por el secretario de Gobierno, Ricardo Ruiz Suárez, quien con las manos en las bolsas del pantalón en vano esperaba que alguien le hablara; parecía un obrero desempleado, a quien no lo calentaba ni el sol.

Es más, a las 9:19 horas que se le unieron a Batres las diputadas locales de Morena, como Martha Ávila, Nancy Núñez, Valentina Batres y Guadalupe Chávez, entre otras, ni siquiera ellas charlaron con Ricardito.

Para ese momento, Batres llegó a las escalinatas del Congreso local, donde saludó de nueva cuenta a la coordinadora de Morena, Martha Ávila Ventura, donde ya era esperado por la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, quien acudió al evento en representación del Ejecutivo federal.

Mientras que bajo el histórico portón metálico del recinto, donde terminan las escaleras, lo esperaba la presidenta de la Mesa Directiva, Gabriela Salido Magos, del PAN, a quien pronto hicieron a un lado los acompañantes del Ejecutivo local, pues querían una foto con quien sustituyó en el cargo a Claudia Sheinbaum Pardo, sin darle oportunidad a la panista siquiera de saludar al Ejecutivo local.

Para las 9:30 horas, ya habían pasado lista de asistencia 37 diputados, pero nada que aparecían los integrantes del grupo parlamentario del PAN, cuyas curules así estuvieron hasta minutos antes de iniciar la ceremonia. Aunque ya había quórum para comenzar el evento.

Diez minutos después, Batres Guadarrama se dio tiempo para, finalmente, saludar a la presidenta de la Mesa Directiva. Pero de inmediato la historia se repitió, fue arrancada de los legisladores morenistas, pues todos peleaban dejarse ver por el jefe de Gobierno; nadie quería pasar desapercibido por él.

En tanto, el salón de plenos era una auténtica fiesta, donde secretarios de Gobierno, alcaldes, gobernadores y demás invitados especiales, semejaban estudiantes al finalizar su curso, pues parecía que llevaban tiempo de no verse y todos platicaba un momento con unos, para luego correr con otros, y nadie consideraba que la presidenta de la Mesa Directiva ya estaba en su lugar.

Para las 9:55 horas, el sistema electrónico del pase de lista mostraba que 51 legisladores estaban presentes, pero no aparece ningún panista, salvo Gabriela Salido, pero eso porque funge como presidenta de la Mesa.

A las 10:01 horas, con desconcierto y titubeante, la panista pidió a la secretaria de la Mesa, Marcela Fuente, de Morena, verificar si existe el quórum requerido para iniciar la presente sesión. Ésta, como dirían las abuelas: “torciendo la boca”, muy a su pesar, procedió acatar la orden.

“Cierrese el sistema electrónico de pase de lista. Falta algún diputado de pasar lista de asistencia”, dijo la secretaria y en ese momento la diputada morenista Valentina Batres Guadarrama corrió hacía su compañero Fernando Mercado, para avisarle que no había pasado su asistencia.

Con él, ya estaban presentes 56 diputados y diputadas, “hay quórum”, cantó Fuente, por lo que a las 10:02 horas la panista Gabriela Salido hizo sonar la campanilla, con lo que abrió la sesión solemne del V Informe de Gobierno, que concluyó a las 13:21 horas.


Descubre más desde Donceles Portal

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.