
La diputada local del PRD, Poliminia Romana Sierra Bárcena, propuso solicitar exámenes psicológicos a las parejas que pretenden casarse, dado que el matrimonio no significa exclusividad sexual; es decir, que la pareja decida libremente la fidelidad o los encuentros sexuales con otras personas.
A través de una iniciativa, la legisladora del sol azteca propone adicionar cinco párrafos al artículo 97 y un párrafo al artículo 146, ambos del Código Civil capitalino, para estipular que el matrimonio no implica en modo alguno la exclusividad sexual, dado que la libertad sexual es una expresión del derecho al libre desarrollo de la personalidad.
Explicó Sierra Bárcena que esto consiste en la capacidad y posibilidad de decidir autónomamente, sin coerción ni violencia y con consentimiento pleno, sobre las personas, situaciones, circunstancias y tiempos, en las cuales se quiere tener comportamientos erótico-sexuales.
Este concepto de “no exclusividad sexual”, precisó la representante popular del Distrito 18, se impartiría en los cursos prenupciales.
“A las mujeres, la propiedad privada nos está matando. Nos han hecho creer que la mujer es una cosa que el hombre puede poseer y, en consecuencia, reclamar como cualquier otro objeto. Los estereotipos han favorecido esta maldita costumbre donde la mujer debe ser abnegada con su esposo e hijos y estigmatizada en caso de que ésta ejerza su libertad, además de que la familia y la sociedad también son parte de este reproche”, denunció Polimnia Romana.
De igual forma, la perredista propuso en su iniciativa que los contrayentes sean objeto de diversas pruebas y/o técnicas, que permitan determinar que no son obligados a casarse.
Además, deben exigirse exámenes psicológicos para ver que no existe alguna circunstancia individual o en la relación, que puedan poner en riesgo la vida, integridad física o psicoemocional de los contrayentes.
“En caso de que el examen determine alguna alteración de la conducta o enfermedades mentales, que puedan poner en riesgo la vida de los contrayentes, el matrimonio no procede hasta en tanto no desaparezca dicho riesgo”, señala la propuesta enviada a comisiones para su análisis.

Asimismo, la legisladora desde tribuna del Antiguo Palacio de Donceles aseveró que en México, como en muchos otros países, los celos son uno de los principales motivos del feminicidio, por lo que su iniciativa busca incidir en la erradicación de estereotipos patriarcales sobre la libertad sexual en el matrimonio y, con ello, reducir las diversas formas de violencia.
Detalló que su iniciativa tiene como primer objetivo, establecer evaluaciones psicológicas previas a las personas que pretendan casarse, para verificar que los contrayentes no estén sometidos a actos de violencia física o psicológica, que impida que el matrimonio se celebre voluntaria y libremente.
El segundo objetivo de su proyecto, sostuvo Sierra Bárcena, es detectar que no existan patrones de conducta de violencia, que pueda poner en riesgo la vida e integridad de los contrayentes y, en su caso, que la autoridad puede dictar medidas de prevención para acabar con el círculo de violencia.
En la presentación de su iniciativa, la perredista señaló: “A las mujeres la propiedad privada nos está matando. Nos han hecho creer que la mujer es una cosa que el hombre puede poseer y, en consecuencia, reclamar como cualquier otro objeto”, destacó en tribuna.
También, recordó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estableció que el matrimonio no otorga un derecho de exclusividad sexual, que, incluso, dentro del matrimonio los cónyuges conservan su libertad sexual; es decir su derecho a decidir autónomamente con quien y en qué momento realizar actos eróticos sexuales, asumiendo, por supuesto, las consecuencias que el hecho traerá en la relación matrimonial.

En tal sentido, insistió, esta iniciativa propone definir de forma expresa que el matrimonio no implica en modo alguno la exclusividad sexual, precisando que la libertad sexual es una expresión del derecho al libre desarrollo de la personalidad, que consiste en la capacidad y posibilidad de decidir autónomamente, sin coerción ni violencia”.
Por otra parte, la promovente refirió al crecimiento de los casos de violencia contra las mujeres, pues el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública informó que las cifras de violencia han tenido crecimientos muy alarmantes, registrando hasta el 31 de mayo pasado, 110 mil 138 casos de violencia familiar, aunque marzo de 2022 fue el mes más violento en siete años.
Descubre más desde Donceles Portal
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
